sábado, 8 de abril de 2017

Llegada a Santiago de Compostela.

¡Hola!

En este post, os intentaré explicar cual es la sensación experimentada una vez que has entrado en Santiago.

Tras haber llegado al Monte do Gozo con mucho esfuerzo y tras haber descansado allí un rato, comienza la bajada a Santiago de Compostela, y nada más terminar la bajada, te encuentras un cartel que te indica que has entrado en Santiago. La ilusión va en aumento, ya que tras haber andado días y días, al fin vas a llegar a tu destino. Pero, aunque ya estés en la ciudad buscada, aún queda que andar hasta llegar a la conocida Plaza del Obradoiro: unos 5 kilómetros. Esta plaza es la meta del Camino de Santiago y a ella llegan miles de peregrinos cada día. Son muchos kilómetros recorridos, y el cansancio ya se nota, pero ver a lo lejos las torres de la Catedral sirve de aliciente para seguir caminando.

Pasando por multitud de calles, barrios como el de San Lázaro, de iglesias, cruzando el casco histórico, calles empedradas... por fin se llega a la plaza del Obradoiro, una gran plaza que te llena, te llena de felicidad, de emoción y de energía para volver otro año más. Esta amplia plaza, donde miles de peregrinos se encuentran cantando, abrazándose, haciéndose fotos, te absorbe, incluso antes de entrar a la preciosa Catedral y abrazar al Apóstol Santiago.


La sensación es inexplicable: respirar profundamente contemplando la preciosa y gran Catedral es algo increíble, ya que es en ese momento, cuando aprecias y reflexionas acerca de todo lo que has hecho durante los días que ha durado tu camino. Es en ese momento cuando aprendes a disfrutar con pequeñas cosas, como es sentarte en el suelo de la plaza a contemplar la Catedral o simplemente a mirar a los peregrinos y sobre todo, en ese momento es cuando te das cuenta que vas a volver a hacer el camino otro año más, porque la recompensa de llegar a Santiago y sentirte increíblemente bien contigo mismo y con fuerzas para hacer todo lo que se te cruce en tu camino, no te la proporciona nada en la vida: ni irte de compras, ni tener un fantástico coche, ni nada.

Recomiendo el Camino de Santiago a todas las personas: niños, jóvenes, adultos... Es una oportunidad fantástica para acabar con el estrés, para evitar los coches, la contaminación atmosférica, para entrar en contacto con la naturaleza y para encontrarse a uno mismo, siendo esto muy necesario en nuestra vida.

María Victoria. 🙆

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