Quizás, una de las cosas que más llenan del Camino de Santiago es la gente que allí se encuentra, tanto peregrinos como trabajadores de los supermercados, de los albergues, camareros e incluso los ciudadanos de los pueblos. Todos y cada uno de ellos miran por ti para que tu peregrinación sea lo más confortable y cómoda posible.
Desde la primera etapa donde te incorporas al camino, empiezas a hacer amigos, a conocer a otros peregrinos, que como tú, quieren llegar a Santiago. Aunque no los conozcas de nada, desde el primer día que los ves, te ofrecen agua o incluso el desayuno, si ven que te falta. Es importante decir que también te ofrecen una sonrisa, una mano para seguir adelante, una frase de apoyo o simplemente un "Buen Camino", lo que te da fuerzas para seguir caminando.
Al llegar a los pueblos, también se hacen multitud de amistades: con los otros peregrinos de tu albergue, con los dueños del mismo, con las personas mayores que se encuentran sentadas fuera de su casa para ver el trajín de peregrinos de un lado a otro... Recuerdo que cuando llegué a un pueblo, concretamente a Palas de Rei, me encontré con una persona mayor sentada en el banco de un parque y comenzó a hablar con nosotros y estuvimos casi una hora hablando con él de diversos temas. Nos dio su apoyo y nos recomendó sitios donde comer, donde descansar y donde dormir.
Sinceramente, uno de los mayores apoyos del camino es la gente, ya que todo el mundo quiere que tu estancia en el camino sea lo mejor posible, por lo que dan lo mejor de ellos mismos para conseguirlo. Esta idea es muy importante tenerla en cuenta, ya que no importa si vas solo al Camino, porque todo el mundo te va a arropar y te va a acompañar para que disfrutes y, como he dicho antes, la peregrinación sea algo inolvidable.
EL CAMINO ES LA META
domingo, 9 de abril de 2017
sábado, 8 de abril de 2017
SÍMBOLOS DEL CAMINO DE SANTIAGO
La Cruz de Santiago.
La Cruz de Santiago es una cruz latina simulando una espada,
con forma de flor de lis en la empuñadura y en los brazos. Su forma tiene
origen en la época de las Cruzadas, cuando los caballeros llevaban pequeñas
cruces con la parte inferior afilada para clavarlas en el suelo y realizar sus
devociones diarias.
Las tres flores de lis representan el honor sin mancha,
refiriéndose al apóstol de Santiago.
En el Camino de Santiago lo más común es verla en forma de
pin en las mochilas o en las gorras de los peregrinos.
La viera.
La vieira o Concha de Santiago es tal vez uno de los
símbolos más representativos del Camino de Santiago. La historia cuenta que a los peregrinos que
terminaban el Camino de Santiago se les entregaba un pergamino y se les
colocaba sobre su capa y sombrero una vieira en señal de distinción
honorífica. Este símbolo era irrefutable,
ya que en esa época estaba prohibida la venta de conchas.
No obstante, al tiempo comenzaron a venderse las conchas en
distintos tamaños y materiales como recuerdos o souvenir, por lo que en la
actualidad se puede ver en casi todos los peregrinos.
El bordón o bastón.
Antiguamente de madera, era usado como ayuda para caminar,
cuidar las rodillas y protegerse de los animales que se encontraban en la ruta.
Una tradición relacionada con este símbolo consiste en
realizar una raya horizontal, en el bordón de madera, por cada etapa realizada.
Es especialmente curioso apreciar los bordones de aquellos que, próximos a
Santiago de Compostela, han partido desde Francia…ver que cada línea representa
el esfuerzo de varias horas o de un día de camino es de total admiración. En algunos casos los peregrinos también van
tallando el nombre de las etapas encima de la línea.
La calabaza.
Antiguamente ante la inexistencia de cantimploras, se
utilizaba la calabaza como un utensilio ligero, práctico y económico para
transportar agua. Se solía atar al bordón. Esta tradición ya se está perdiendo.
La flecha amarilla.
Es el símbolo más característico del Camino de Santiago hoy en día.
La flecha amarilla es la acompañante fiel de todo el trayecto, la que te
indica por donde deben seguir tus pasos.
Para sorpresa de muchos, el origen de la flecha amarilla
tiene nombre y apellido: Elías
Valiña, padre de la parroquia de O Cebreiro. En los años 70, el Padre Valiña, comenzó a señalizar el Camino de Santiago, y tramo a tramo,
fue marcando con flechas amarillas la ruta desde los Pirineos hasta Santiago. Después de esta ardua
labor, publicó en los años 80 la primera guía sobre el Camino. Lo curioso es que el color
amarillo no fue una elección meditada, sino que tuvo su origen por ser la
pintura que le regalaron unos obreros que estaban pintando las líneas
de las carreteras de la zona, que por aquel entonces eran de color amarillo.
Llegada a Santiago de Compostela.
¡Hola!
En este post, os intentaré explicar cual es la sensación experimentada una vez que has entrado en Santiago.
Tras haber llegado al Monte do Gozo con mucho esfuerzo y tras haber descansado allí un rato, comienza la bajada a Santiago de Compostela, y nada más terminar la bajada, te encuentras un cartel que te indica que has entrado en Santiago. La ilusión va en aumento, ya que tras haber andado días y días, al fin vas a llegar a tu destino. Pero, aunque ya estés en la ciudad buscada, aún queda que andar hasta llegar a la conocida Plaza del Obradoiro: unos 5 kilómetros. Esta plaza es la meta del Camino de Santiago y a ella llegan miles de peregrinos cada día. Son muchos kilómetros recorridos, y el cansancio ya se nota, pero ver a lo lejos las torres de la Catedral sirve de aliciente para seguir caminando.
Pasando por multitud de calles, barrios como el de San Lázaro, de iglesias, cruzando el casco histórico, calles empedradas... por fin se llega a la plaza del Obradoiro, una gran plaza que te llena, te llena de felicidad, de emoción y de energía para volver otro año más. Esta amplia plaza, donde miles de peregrinos se encuentran cantando, abrazándose, haciéndose fotos, te absorbe, incluso antes de entrar a la preciosa Catedral y abrazar al Apóstol Santiago.
La sensación es inexplicable: respirar profundamente contemplando la preciosa y gran Catedral es algo increíble, ya que es en ese momento, cuando aprecias y reflexionas acerca de todo lo que has hecho durante los días que ha durado tu camino. Es en ese momento cuando aprendes a disfrutar con pequeñas cosas, como es sentarte en el suelo de la plaza a contemplar la Catedral o simplemente a mirar a los peregrinos y sobre todo, en ese momento es cuando te das cuenta que vas a volver a hacer el camino otro año más, porque la recompensa de llegar a Santiago y sentirte increíblemente bien contigo mismo y con fuerzas para hacer todo lo que se te cruce en tu camino, no te la proporciona nada en la vida: ni irte de compras, ni tener un fantástico coche, ni nada.
Recomiendo el Camino de Santiago a todas las personas: niños, jóvenes, adultos... Es una oportunidad fantástica para acabar con el estrés, para evitar los coches, la contaminación atmosférica, para entrar en contacto con la naturaleza y para encontrarse a uno mismo, siendo esto muy necesario en nuestra vida.
María Victoria. 🙆
En este post, os intentaré explicar cual es la sensación experimentada una vez que has entrado en Santiago.
Tras haber llegado al Monte do Gozo con mucho esfuerzo y tras haber descansado allí un rato, comienza la bajada a Santiago de Compostela, y nada más terminar la bajada, te encuentras un cartel que te indica que has entrado en Santiago. La ilusión va en aumento, ya que tras haber andado días y días, al fin vas a llegar a tu destino. Pero, aunque ya estés en la ciudad buscada, aún queda que andar hasta llegar a la conocida Plaza del Obradoiro: unos 5 kilómetros. Esta plaza es la meta del Camino de Santiago y a ella llegan miles de peregrinos cada día. Son muchos kilómetros recorridos, y el cansancio ya se nota, pero ver a lo lejos las torres de la Catedral sirve de aliciente para seguir caminando.
Pasando por multitud de calles, barrios como el de San Lázaro, de iglesias, cruzando el casco histórico, calles empedradas... por fin se llega a la plaza del Obradoiro, una gran plaza que te llena, te llena de felicidad, de emoción y de energía para volver otro año más. Esta amplia plaza, donde miles de peregrinos se encuentran cantando, abrazándose, haciéndose fotos, te absorbe, incluso antes de entrar a la preciosa Catedral y abrazar al Apóstol Santiago.
La sensación es inexplicable: respirar profundamente contemplando la preciosa y gran Catedral es algo increíble, ya que es en ese momento, cuando aprecias y reflexionas acerca de todo lo que has hecho durante los días que ha durado tu camino. Es en ese momento cuando aprendes a disfrutar con pequeñas cosas, como es sentarte en el suelo de la plaza a contemplar la Catedral o simplemente a mirar a los peregrinos y sobre todo, en ese momento es cuando te das cuenta que vas a volver a hacer el camino otro año más, porque la recompensa de llegar a Santiago y sentirte increíblemente bien contigo mismo y con fuerzas para hacer todo lo que se te cruce en tu camino, no te la proporciona nada en la vida: ni irte de compras, ni tener un fantástico coche, ni nada.
Recomiendo el Camino de Santiago a todas las personas: niños, jóvenes, adultos... Es una oportunidad fantástica para acabar con el estrés, para evitar los coches, la contaminación atmosférica, para entrar en contacto con la naturaleza y para encontrarse a uno mismo, siendo esto muy necesario en nuestra vida.
María Victoria. 🙆
jueves, 6 de abril de 2017
Camino de Santiago francés.
¡Hola!
Hoy vengo a contaros mi experiencia en el camino de Santiago del verano pasado. Mi padre y yo hicimos el camino francés, empezando en Sarria, un pueblo de la provincia de Lugo, situado a unos 100 kilómetros de la ciudad de Santiago.
"Solo" hicimos cinco etapas y digo solo porque, aunque parezca que son pocas, cuando te encuentras inmerso en el camino, son demasiadas, porque tras andar cada día unos 22 kilómetros, y tener que acostarte pronto para madrugar al día siguiente y empezar a andar... ¡es agotador!
La primera etapa es de Sarria a Portomarín, 22,4 km, pasando por paisajes estupendos con vistas maravillosas. Portomarín no es un pueblo demasiado grande, pero tiene una iglesia del siglo XIII, bastante bonita.
La tercera etapa empieza en Palas de Rei y finaliza en Arzúa y es una etapa bastante larga (29'7 km), por lo que muchos peregrinos optan por dividir la etapa en dos: desde Palas de Rei a Melide y de Melide a Arzúa. Nos adentramos en esta etapa en tierras de la provincia de La Coruña y nos encontramos bastantes eucaliptos y pinos y además hay gran cantidad de Puentes medievales. Una de las mayores atracciones es el famoso pulpo de Melide, parada obligatoria para todos. Además Arzúa es conocida por la denominación de origen de sus quesos.
La cuarta y penúltima etapa empieza en Arzúa y finaliza en Pedrouzo (19,2 km). Esta etapa es de dificultad baja, ya que el terreno es fácil de andar y pasando por masas de árboles. Cuando llegas a Pedrouzo te das cuenta que Santiago ya está a la vuelta de la esquina, por lo que esto te da energía para poder seguir adelante en la última etapa del camino.
¡Y llegó la quinta y última etapa! Desde Pedrouzo hasta SANTIAGO (20 KM). Todos los peregrinos poseen el deseo de llegar ya a su destino, pero a la vez poseen ansiedad porque no quieren que esto acabe. Es un territorio fácil de andar a excepción de la cuesta de San Marcos, cuesta que nos conduce al Monte do Gozo (a 4 km de Santiago), desde donde se tiene una preciosa vista de Santiago y con su preciosa estatua de los Apóstoles, las ganas de llegar a la plaza del Obradoiro irá en aumento.
¿Queréis saber cuál es la sensación de llegar la plaza del Obradoiro? ¡Lo contaré en mi próximo post!
MARÍA VICTORIA🙆
Hoy vengo a contaros mi experiencia en el camino de Santiago del verano pasado. Mi padre y yo hicimos el camino francés, empezando en Sarria, un pueblo de la provincia de Lugo, situado a unos 100 kilómetros de la ciudad de Santiago.
"Solo" hicimos cinco etapas y digo solo porque, aunque parezca que son pocas, cuando te encuentras inmerso en el camino, son demasiadas, porque tras andar cada día unos 22 kilómetros, y tener que acostarte pronto para madrugar al día siguiente y empezar a andar... ¡es agotador!
La primera etapa es de Sarria a Portomarín, 22,4 km, pasando por paisajes estupendos con vistas maravillosas. Portomarín no es un pueblo demasiado grande, pero tiene una iglesia del siglo XIII, bastante bonita.
La segunda etapa empieza a Portomarín y finaliza en Palas de Rei, y tiene una extensión de 24 kilómetros. Se asciende a Castromaior y luego a la Sierra de Ligonde, pasando por aldeas como Eirexe y Ligonde. Palas de Rei es un pueblo, uno de los más bonitos del camino, y además también tiene unos buenísimos sitios donde comer una comida riquísima.
La tercera etapa empieza en Palas de Rei y finaliza en Arzúa y es una etapa bastante larga (29'7 km), por lo que muchos peregrinos optan por dividir la etapa en dos: desde Palas de Rei a Melide y de Melide a Arzúa. Nos adentramos en esta etapa en tierras de la provincia de La Coruña y nos encontramos bastantes eucaliptos y pinos y además hay gran cantidad de Puentes medievales. Una de las mayores atracciones es el famoso pulpo de Melide, parada obligatoria para todos. Además Arzúa es conocida por la denominación de origen de sus quesos.
La cuarta y penúltima etapa empieza en Arzúa y finaliza en Pedrouzo (19,2 km). Esta etapa es de dificultad baja, ya que el terreno es fácil de andar y pasando por masas de árboles. Cuando llegas a Pedrouzo te das cuenta que Santiago ya está a la vuelta de la esquina, por lo que esto te da energía para poder seguir adelante en la última etapa del camino.
¡Y llegó la quinta y última etapa! Desde Pedrouzo hasta SANTIAGO (20 KM). Todos los peregrinos poseen el deseo de llegar ya a su destino, pero a la vez poseen ansiedad porque no quieren que esto acabe. Es un territorio fácil de andar a excepción de la cuesta de San Marcos, cuesta que nos conduce al Monte do Gozo (a 4 km de Santiago), desde donde se tiene una preciosa vista de Santiago y con su preciosa estatua de los Apóstoles, las ganas de llegar a la plaza del Obradoiro irá en aumento.
¿Queréis saber cuál es la sensación de llegar la plaza del Obradoiro? ¡Lo contaré en mi próximo post!
MARÍA VICTORIA🙆
jueves, 30 de marzo de 2017
¡BIENVENIDOS!
¡Bienvenidos a este nuevo blog!
Me llamo María Victoria y el objetivo de esto es informaros, aconsejaros y daros mi opinión acerca del camino de Santiago, una gran aventura.
Desde mi punto de vista, el camino de Santiago es un lugar al que hay que ir, aunque sea una vez en la vida, para desconectar, encontrarse a uno mismo, y vivir una experiencia realmente única.
Como ya he dicho, hacer este camino es una obligación, pero una vez que lo descubres, os aseguro que querréis volver. Eso es lo que me ha pasado a mí, ya que desde que fui en 2015, pienso repetir cada año esta gran experiencia.
También podéis seguirme en mi cuenta de twitter:
@elcaminolameta
¡MUCHAS GRACIAS!
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